El juego favorece el aprendizaje del niño y le ayuda a alcanzar los objetivos propios de la etapa en que se encuentre. Tiene una importancia insustituible como motor para alcanzar las finalidades educativas encaminadas a desarrollar las siguientes capacidades:
Ø Conocer su propio cuerpo y sus posibilidades de acción.
Ø Adquirir progresivamente una autonomía personal.
Ø Observar y explorar su entorno natural, social y familiar.
Ø Relacionarse con los demás a través de las distintas formas de expresión y
El juego contribuye a:
· Adquirir conocimientos, destrezas, hábitos, normas
· Potenciar la actividad del niño para favorecer la autonomía e independencia, la creatividad, la iniciativa.
· Cubrir ciertas necesidades del niño
No hay comentarios:
Publicar un comentario